¿Inversión Asiática en Venezuela?

¿Inversión Asiática en Venezuela?

 

         No tenemos que ser analistas económicos para darnos cuenta sin lugar a dudas que los asiáticos jamás invirtieron en Venezuela. Que los abastos y supermercados que poseen los Asiáticos, fueron financiados por el parásito del chavismo ¿Así quien no se viene a un país? Donde no tendrá que perder nada de su dinero si acaso ocurre, lo que le pasó a Venezuela, era un fracaso cantado y muchos  saben, como las transnacionales, que en medio de la vorágine y el mareo comunista, tarde o temprano la gente se despierta, terminado con la resaca de los años en los que estuvo adormecido.

        Entonces los empresarios extranjeros saben sacarle al comunismo su tajada y aun más cuando son los participes de un mercado, que pasa de ser claro a oscuro y cuando ven que la situación es insostenible corren con sus capitales a sus lugares de origen. En cuanto a los empresarios asiáticos, les digo primera vez que conozco en mi vida a unos empresarios en tan mal  estado de desaliño, casi que comprar en estos lugares se hace un suicidio, pues entre ratas y animales, que para ellos forman parte del entorno, para nosotros los venezolanos son sinónimos de porquería. Ahora se está viendo como corren a sus lugares de procedencia cerrando los locales que alquilaron al estado, porque casi todos fueron tomados a la fuerza de las manos de sus antiguos dueños, con la escusa de que el estado es el dueño del aparato económico, cuando la gente no produce. Y quien es el estado que nadie le pregunta, que de tantas empresas que ha expropiado ¿Cuál está produciendo? Llegaron como moscas a las empresas con unas ínfulas de que si podían levantar la economía en medio de sueños inocentes, que se quedaron en las ruinas que hoy vemos. Porque somos de los que pensamos, que dentro de una cabeza siempre se producirá para el mal o para el bien, todo depende de cuáles fueron los pensamientos que rindieron frutos durante su humana preparación. Tristeza da ver como un país entero es capaz de creer que con palabras melosas una persona es buena, los malos hombres siempre se presentan en cajitas de regalos y sorpresa.

Por esta razón jamás creo en los desfazadores de entuertos. Y como nada en la vida es mágico o se sacan de un sombrero todas las respuestas, decimos que aprendamos haciendo, evitando las promesas e inclinándonos a la mesura. Prometamos lo que si podamos dar en conjunto y con la participación de toda la nación, porque siempre hay que buscar la participación de esa mayoría que construye sopesando en un mañana. El hoy es para los hacedores y el mañana es para esos mismos hacedores pero con menos inconvenientes y con un camino que dejamos marcado, que les evitara a nuestros hijos cometer los mismos tropiezos. Pudiera ser que no fuimos suficientes en la enseñanza de la historia, que no quedo grabado en nuestros semejantes del pasado, lo que significo vivir en dictadura, para que de nuevo se repitiera la historia. Que muchas de estas situaciones se han repetido tantas veces en Venezuela, en que casi siempre terminamos amenazados desde el extranjero, por tribunales internacionales que reclaman  dinero de sus ciudadanos “invertidos”  en nuestro suelo de los cuales siempre terminamos pagando con otro pedazo de nuestra riqueza, retazo de nuestra herencia.

          Nadie viene a invertir en un país en quiebra, a menos de que este sacando su buena tajada, y el caso de mi Venezuela, se gana muchos dolares en la inversión tramposa  de cambiar alimentos por petróleo, o llevarse la madera de nuestros bosques a cambio de un soborno militar. Ese es el tipo de negocio que está dando los reales  y el que los posea se está haciendo sus cobres, a costa de vender la propia tierra de sus hijos, con la excusa de un proyecto que ha quebrado hasta los peces en el mar. Pues con la otra mentira de que se prohíbe la pesca de arrastre a los nacionales, para ellos importar y vender el pescado que traen del exterior, y si no me creen pregúntenle a la esposa de Rodríguez Torres, de donde viene todo el atún y todos los mariscos importados que estamos consumiendo, a precios por encima de lo que costaría en nuestro país. Cada paso en la economía que Chavez dio fue con la más clara intención de arruinar al país. Y en cuanto la gente se vaya dando cuenta de las saña y maldad que encierra este proyecto comunistas, lo hará tarde pues no hay mayor hipócrita y apátrida que el mismo comandante eterno.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s