#18JL “Útiles escolares cuestan hoy hasta 300 % más que el año pasado”

“Útiles escolares cuestan hoy hasta 300 % más que el año pasado”

La restitución del derecho de padres y representantes a decidir el presupuesto de las escuelas e, involucrar, inclusive, a los educandos en la discusión de la materia, representan vías que permiten racionalizar o reducir el efecto que ejerce en la economía familiar el impacto inflacionario sobre la lista de útiles, rubro que no escapa a esa espiral que cada vez torna más inaccesibles los principales bienes y servicios.

Lila Vega, coordinadora de la Red de Madres, Padres y Representantes, destaca que mientras que en otros países no hace falta en los planteles preguntarse cuánto va a ser el aumento para la ejecución de un programa de enseñanza porque, sencillamente, la inflación no es un problema, en Venezuela ese un tema que, desde hace muchos años, tiene que considerarse a la hora de pensar en un proyecto escolar y en el presupuesto correspondiente.

Vega, quien es pediatra, recuerda lo que ocurrió, en específico, luego de que en 2005 el para entonces ministro de Educación, actual gobernador del estado Anzoátegui, Aristóbulo Istúriz, “arrebatara” – verbo usado por la especialista – la facultad de decidir el presupuesto en las escuelas. “Él fue el responsable de que madres y padres perdieran ese derecho.

Durante diez años peleamos dicha garantía ante las autoridades, esencial porque, además, estimula el compromiso de padres y madres en las instituciones pedagógicas. Finalmente, el año pasado, en un proceso de amplitud y consultas con el titular del despacho, Héctor Rodríguez, logramos promover una resolución al respecto”.

Explicó que la disposición emanada sobre la elaboración del presupuesto fue ajustada a la Ley de Costos yPrecios Justos, marco que, sin embargo, no estaba pensado para actividades como la educación. “Por supuesto, utilizar un instrumento no concebido para las escuelas va a introducir elementos prácticos difíciles que deben revisarse”, dijo Vega.

La inflación acude a las aulas

En referencia al proceso inflacionario y a la crisis económica que atraviesa la nación, la dirigente de la Red de Madres, Padres y Representantes señala que se vive “un impacto brutal en las escuelas”.

“Una escuela, normalmente, posee una estructura de costos que tal vez tenga 75 – 80 % de gastos de personal, obviamente, porque estamos con maestros y con todo un equipo de trabajo, mientras que los costos operativos de otra naturaleza representan 25 %. Pero los insumos están tan caros y tan escasos que la estructura de costos se ha modificado, y ahora una escuela puede llevarse 40 % de su presupuesto en esos costos”, indicaLila Vega, sin dejar de mencionar lo que implica remunerar adecuadamente al personal del plantel.

Manifiesta que esta situación implica un reto para los progenitores y representantes de los alumnos y para la propia escuela, pues al discutirse el proyecto al cual se aspira, se asumen, asimismo, las maneras de reducir o racionalizar algunos costos.

“Por ejemplo, a la hora de pedir la lista de útiles escolares, pedir papel periódico en lugar de papel bond para todo lo que se relaciona con recortado; es decir, ¿cómo hacemos eso de manera creativa?, podemos reducir el material impreso apoyándonos con otros recursos como Internet, podemos buscar otros mecanismos para reducir esos costos. Podemos, tal vez, en lugar de tener 25 muchachos en cada salón de clase tener 30”, enfatiza, reiterando que toca a madres y padres adoptar ese tipo de decisiones.

“Ahora, una vez que el presupuesto se discute y la mayoría lo aprueba, ese es el presupuesto de la escuela. Entonces, es muy importante que madres y padres se involucren en comprender el proyecto, en comprender los números que se manejan”.

Antes del salón, el hogar dicta cátedra

Vega puntualiza que el costo de los útiles es variable y depende mucho de la institución educativa, incluyendo, las propias matrículas.

“Hemos escuchado de escuelas que están cobrando mil bolívares y otras que en los cuales el presupuesto que termina siendo aprobado representa para los padres pagos de hasta 30 mil bolívares mensuales. Entonces, cada escuela, de acuerdo con su proyecto, tiene un rango que puede ser muy amplio. Y lo mismo sucede con la lista escolar. He visto, en las colas, la negociación entre padres e hijos sobre qué se puede comprar para este próximo año o no. Ahí puede haber un tema de conflicto porque los muchachitos, normalmente, quieren su cartuchera nueva, su morral nuevo. Va a haber que negociar y una de las maneras es incorporar al niño en esa discusión”, destaca la declarante.

Agregó que las escuelas deberían racionalizar sobre el asunto, al comprender que una cosa es lo que al maestro le encantaría tener como útiles para trabajar en el salón de clases y otra lo que las familias pueden aportar.

“No hay que penalizar a la familia a la hora de elaborar la lista escolar, hay que pedir todo lo que es necesario pero no necesariamente lo que es costoso”, afirma.

Lila Vega ofrece luces sobre las opciones que podrían manejarse a la hora de adquirir los utensilios para las aulas.

“Seguramente, en nuestras casas, tenemos arrumados en algún lugar, en algún cajón, lápices de colores a medio usar.  Hurguemos en esas gavetas, saquemos esos lápices, hagamos un banco de materiales usados que puedan ser reutilizados en la escuela, y que los maestros estén conscientes de cuáles materiales están disponibles y cuáles no”, sugiere la experta, comentando que la situación se asemeja a la creatividad que se debe emplear cuando se buscanalimentos que escasean y cómo cumplir con el objetivo de satisfacer la necesidad básica de que los miembros de la familia coman adecuadamente.

”En el caso de la escuela, el objetivo es que el niño aprenda a leer, a escribir, que adquiera conocimientos, que adquiera destreza desde el punto de vista manual con algunos materiales y con otros también. Entonces, estamos invitando a la familia y a la escuela a ser creativos, que no afecten el derecho al niño a aprender a cuenta de que no se consiguen los materiales que necesita, busquemos algún otro”, propone, alegando que ello no exime de responsabilidad a las autoridades del país por la situación actual.

En torno al uso de material bibliográfico que pudiera resultar “ideologizante” – caso, Colección Bicentenario, librosescolares editados por el Estado de distribucióngratuita -, Vega estima que “un buen maestro sabe reconocer la diferencia, sacar lo que es bueno y pasar de largo aquellas páginas de contenido proselitista, lo cual, de paso, está prohibido”.  

Y acerca de la reiterada suspensión de clases, subraya que la única razón por la cual aplica la medida escuando se encuentra en riesgo la integridad física de los educandos.

“El ministro Héctor Rodríguez tiene un reto planteado por la Ley Orgánica de Educación, aprobada en el 2009, que es lograr que, por fin, nuestros niños tengan 200 días de clase. Con mucha ligereza, se suspenden las actividades por causas inapropiadas. Hay que respetar el derecho de los niños a ir a la escuela”, concluyó LilaVega, coordinadora de la Red de Madres, Padres y Representantes.

Todo por nuestros jóvenes, divino tesoro

Para Roberto León Parilli, presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), es lamentable que la alta inflación obligue a los venezolanos, de manera progresiva y general, a renunciar a bienes y servicios, y en el tema específico de la educación, que la crisis perjudique en la preparación de los jóvenes, fundamental para que el país se desarrolle, para, tal cual asevera, “tengamos no solamente petróleo sino talento humano”.

“Tenemos que irnos ayudando unos con otros para que nos alcance para pagar los libros, para que alcance para la papelería, las resmas, todo lo que es necesario para que el joven vaya feliz a clases y tenga las herramientas necesarias para poderse formar. Yo recuerdo cuando me tocaba estudiar la felicidad que daba tener un libro nuevo, el olor que tenía el libro, lo bueno que era abrirlo por primera vez, quitarle el papel que traía encima. Esoen Venezuela es una historia que podemos contar a nuestros hijos porque ellos no la están viviendo. Están viviendo una situación en la cual hay que rasguñar, para alcanzar, en lo posible, lo que es necesario para instruirse adecuadamente”, manifiesta el experto.

Rememora que adquirir los útiles no conllevaba antes un peso para los padres y representantes de los alumnos.

“Representaba un pequeño esfuerzo que se hacía una vez al año, más allá de las obligaciones normales que tiene un núcleo familiar. Todos ponían un granito de arena y ni se notaba. Hoy en día, para poder pagar los libros a lo mejor hay que dejar de pagar otras cosas; y así vive el venezolano: esta vez pago el teléfono, cuando tengo varios meses de atraso pago el condominio, después de que tengo varios meses de atraso pago las tarjetas, y así, en una suerte de tratar de estirar la liga para medianamente cumplir las obligaciones”.

Educación sin ideologías

El presidente de Anauco informa que, para el reinicio del año lectivo, los útiles escolares presentan un aumento superior al 300 % en relación con el 2014.

“Ya hemos visto algunas iniciativas tales como el método de quien va pasando de grado va dejando el material al que viene después; también se venden implementos escolares usados”, agregando, asimismo, las facilidades que se brindan a los trabajadores para que puedan tener acceso a los implementos escolares.

“Tan importante es la formación de los jóvenes que hay que aplaudir cualquier iniciativa de cualquier industria, de cualquier empresa, que permita que sus empleados puedan conseguirle con comodidad los útiles a sus hijos. Yo haría un llamado a todas las empresas a hacer un sacrificio, a gastar un poquito menos en publicidad y más en sus trabajadores. Yo creo que llegó el momento de demostrar que tenemos esa convicción de bienestar social o ese intento de hacerle un poco mejor la vida a los trabajadores. Entonces, yo llamaría a las que no lo están haciendo para que lo incluyan en sus agendas”, puntualizó.

“La única manera de que volvamos a comprar los útiles escolares a los precios que corresponden y que no sea una carga para la familia, pero, además de los útiles escolares, todos los productos y todo lo que necesita un ser humano para ser feliz,es volver a un esquema de libre competencia, de participación privada, donde el Estado asuma el rol que le corresponde que es el de supervisión y control, y no un Estado empresario ineficiente en la producción y que, además, nos ha hecho perder el derecho del reclamo”, aduce.

Finalmente, Roberto León Parilli, presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), sentencia que “llegó el momento de pensar, más allá de la política y de temas ideológicos, en los derechos constitucionales que tenemos como ciudadanos, y exigir a quien administra que haga lo que tiene que hacer, que cambie lo que nos ha llevado a esta situación, la cual, lamentablemente, aún no ha tocado fondo”.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s